En la agencia tributaria “los grupos C” también existen

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DIARIO EL AGUIJON. 4-12-2012. Por Redacción

El colectivo de Grupos C (C1 y C2) de la Agencia Tributaria es el más numeroso con 15.316 funcionarios (el 55,29 %) y son los que están en la sala de máquinas de la Agencia Tributaria sin los que la Agencia no navegaría ni podría llevar a buen puerto objetivos como la lucha contra el fraude fiscal que quiere llevar a cabo el gobierno.

Los grupos C (C1 y C2) son los que dan la cara ante el contribuyente, en la sede de las Delegaciones y Administraciones: los Administrativos, ocupándose de la nunca bien valorada tarea de atención al público, tramitando expedientes de toda clase, confeccionando declaraciones en las campaña de Renta, resolviendo recursos y expedientes de comprobación de IVA, IRPF, etc, y en la calle, los Agentes de la Hacienda Pública (los llamados Agentes Tributarios) y los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera realizando labores de investigación de bienes, notificaciones, recogida de datos para la iniciación de inspecciones, diligencias de embargo, lucha contra el contrabando y la delincuencia organizada etc. Todo esto lo hacen ellos, no los Inspectores ni el Cuerpo Técnico.
Labores éstas nunca bien valoradas por la dirección de la Agencia y de las que no se habla nunca en los medios de comunicación, donde siempre aparecen los Inspectores (Grupo A1) y los Técnicos (Grupo A2), cuyo trabajo nadie discute, pero parece que los Grupos C no trabajan para la consecución de los objetivos de la Agencia Tributaria y que la buena gestión que se realice solo es gracias a unos y a otros no.
El Sindicato UCESHA (Unión de Grupos C de Hacienda), quiere denunciar ante la opinión pública la falta de motivación debido a la situación de desincentivación y de precariedad salarial en que se encuentra el colectivo de Grupos C de la Agencia Tributaria para realizar su trabajo que junto con el personal laboral son los peores pagados de la Agencia Tributaria.
Situación salarial que se ha visto muy agravada con los recortes realizados por los distintos gobiernos, con congelaciones, rebajas salariales, eliminación de pagas extra, reducción del salario en situación de baja por enfermedad cuando más se necesita, etc.
Tampoco hay que olvidar que muchos de estos funcionarios de los Grupos C están trabajando además fuera del sitio donde residen agravando aún más su situación económica al tener que costearse la residencia y la comida con su ya escaso sueldo, siéndoles imposible conciliar su vida familiar al estar lejos de sus familiares, negándoseles año tras año la oportunidad de volver a su lugar de residencia al no convocar concursos de traslados para ellos mientras que en los otros grupos se hacen traslados a la carta y con aumento de retribuciones.
Los directivos de la Agencia Tributaria han de saber que mientras no valoren en su justa medida el trabajo del Grupo de trabajadores más importante y numeroso de la misma, ésta no conseguirá resultados satisfactorios ni en la lucha contra el fraude fiscal ni en la gestión y recaudación de los tributos que ha de recaudar, lo que conllevará no conseguir el volumen de ingresos necesario para la reducción del déficit del Estado que ayudaría a la salida de la crisis de forma más rápida.